viernes, 23 de mayo de 2014

Triste Comedia

Una muy querida amiga que es bibliófila, por no decir bibliómana, me facilitó un ejemplar de “El Tío”, de Félix Marín Mejía, excelente novela en que cualquier parecido con situaciones y personajes de la realidad es bastante más que mera coincidencia.

 

Esos parecidos hicieron, según se dice, que quienes se creyeron retratados en la novela se esmeraran rápidamente en que la edición, muy pobre por cierto desde el punto de vista editorial, desapareciera rápidamente del mercado, por lo que resulta realmente muy difícil encontrarla hoy en cualquier parte, salvo en manos de coleccionistas acuciosos como lo es mi culta e inquieta amiga.

 

Uno de los temas centrales del libro es la “Gran Prensa” colombiana, que Félix conoció en su intimidad por haber trabajado en “El Tiempo”. Como dijo tiempo después Luis Carlos Galán, citando a José Martí, él vivió en la entrañas del monstruo y podía, entonces, contar cómo era por dentro.

 

El libro trae como epígrafe esta cita de Barbey D’Aurevilly:

 

“Los periódicos, que deberían ser los educadores del público, son sus cortesanos, cuando no sus rameras”.

 

Esta frase lapidaria cobra actualidad entre nosotros a raíz de la actuación de la “Gran Prensa” en torno de la campaña electoral en curso.

 

Circula en la red  un video en  que sale Juan Gossaín censurando muy severamente a sus antiguos colegas por el modo como están cubriendo esta campaña electoral.

 

Dice que en cuarenta años de cubrimiento de campañas electorales no ha visto algo similar a lo que hoy ocurre: “En esta campaña electoral lo que más me preocupa no es lo que se publica, sino cómo se publica”. Y agrega que la utilización política de la noticia se está haciendo de modo que se beneficie la imagen del candidato de sus preferencias o se deteriore la del contrario, a expensas de la verdad.

 

Hay, según él, “un manejo asqueroso de la prensa”(Vid. http://youtu.be/jctl3TGhF0Y).

 

Señala que la prensa es un poder que está sometido a su respectivo contrapoder, que es la opinión pública, y su misión no es complacerla, sino informarla diciendo la verdad, que es el supremo deber ético que pesa sobre su desempeño y justifica su existencia.

 

Muchos colombianos estamos de acuerdo con esa tremenda calificación que hace uno de nuestros más respetados periodistas, hoy en uso de merecido buen retiro.

 

Por supuesto que es una generalización que admite salvedades, pues no toda la prensa es víctima de ese manejo que Gossaín denomina “asqueroso”.

 

Creo yo que el juicio recae sin duda sobre la “Gran Prensa”, no sobre la prensa que se está abriendo camino en las redes sociales ni sobre la prensa regional, que al igual que la gente de provincia, suele ceñirse a pautas que se inspiran en valores tradicionales, sobre todo los de la decencia y el pudor.

 

Hablo de la “Gran Prensa” en el sentido que le daba a la expresión Alberto Zalamea, cuando dirigió la revista “Semana”, hoy en tan malas manos, y luego, cuando emprendió su frustrada iniciativa de “La Nueva Prensa”, medios que, por lo menos, sirvieron para que muchas voces que no encontraban acogida en los periódicos dominantes pudieran expresarse, fuera de que a quienes éramos jóvenes por esas calendas nos ofrecían otras perspectivas para observar e interpretar un mundo que se transformaba aceleradamente a ojos vistas.

 

Esa “Gran Prensa” ya no se identifica principalmente con “El Tiempo” y “El Espectador”, sino además  con la revista “Semana”, que surgió de un sueño algo quijotesco de Alberto Lleras en 1946 y terminó en poder del apetito sanchesco de Felipe López Caballero, que no es precisamente “El caballero de la triste figura”, sino tal vez el de “La panza saciada”, y con las grandes cadenas de radio y televisión que están en manos, igual que los dos primeros medios que atrás mencioné, de grupos económicos que, en lugar de tener como enseñas la verdad y la lucha por el bien común, se rigen escrupulosamente por el principio utilitarista: “Enriqueceos, es lo que ordenan la Ley los Profetas”, según la conocida frase acusatoria de Carlos Marx.

 

La pauta que los anima no es, pues, la del ordenamiento moral, sino, simple y llanamente hablando, la pauta publicitaria.

 

En función de la Sagrada Pauta, la “Gran Prensa” ha renunciado a ser vocera de las inquietudes de las comunidades y a suministrarles la información veraz e imparcial que de ella espera la Constitución Política (Art. 20), para convertirse en instrumento dócil de quienes aspiran a manipular la opinión pública para ponerla al servicio de sus intereses.

 

De ese modo, la “Gran Prensa” no expresa ni  orienta la voz de dicha opinión pública. En vez de ello, pretende crearla o sustituirla mediante técnicas ya suficientemente conocidas y experimentadas de condicionamiento de las masas a través de la propaganda.

 

Así lo estamos viendo con alarma hoy en nuestro país.

 

La “Gran Prensa”, por motivos que muchos asocian con el reparto de la ya tristemente célebre “Mermelada”, ha entrado, según las denuncias que hice en artículos anteriores, en lo que no vacilo en llamar un escandaloso contubernio con el Presidente-candidato, la Mesa de Unidad Nacional y la Fiscalía, para promover la reelección de Juan Manuel Santos y afectar la imagen pública del Centro Democrático, su candidato oficial Óscar Iván Zuluaga y el senador electo Álvaro Uribe Vélez, sin pararse en pelillos ni siquiera para saltar las vallas del Código Penal, cuando no las de la más elemental ética periodística.

 

Un vergonzoso episodio de este cúmulo de trasgresiones lo encontramos en la publicación que hizo “Semana” del video de un supuesto encuentro de Óscar Iván Zuluaga con el famoso “hácker” Sepúlveda, que puede verse a partir de enlace que publiqué en un artículo anterior.

 

Recordemos que a mi juicio esa filmación es constitutiva de un delito, como también lo son la filtración que al parecer hizo la Fiscalía, su posesión por parte de la revista y su publicación misma.

 

Ahora resulta, según denuncia que ayer presentó Óscar Iván Zuluaga ante la Fiscalía, y tal como se ha dado a conocer a través de la red, que el video pudo haber sido objeto de no menos de treinta alteraciones, según puede verse a partir del siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watchv=fuuNTLFe4m0&app=desktop

 

Esas alteraciones abren el campo para explorar una violación adicional y muy grave del Código Penal: la falsedad documental.

 

Pero ninguno de los medios “enmermelados” se alarma por esta tremenda manifestación de lo que he llamado “El Imperio de la Ilegalidad”, probablemente porque piensan que el contubernio con la Fiscalía les garantiza la impunidad.

 

Tenemos que pensar en serio, entonces, en lo que Juan Gossaín llama el contrapoder que sería capaz de ponerlos en cintura: la reacción decidida de la Opinión Pública.

 

Las elecciones del próximo domingo nos darán oportunidad de manifestarnos, no solo contra la reelección de Juan Manuel Santos, con todo lo que ello implica en términos de responsabilidad política de un gobernante que a todas luces ha sido inferior a su compromiso histórico, sino de la triste comedia a que la “Gran Prensa” ha reducido los sagrados derechos a la información y la discusión de los asuntos públicos, sin los cuáles es impensable la vigencia de una democracia digna de ese nombre. 

 

A votar, pues, en conciencia contra las trampas que los grandes usufructuarios del régimen han pretendido tendernos para mantener un escandaloso sistema de prebendas que no merecen otro nombre que el de “granjería infames”.

11 comentarios:

  1. triste comedia de politica colombiana

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    1. EL CUARTO PODER, SEGUN DICES :LA GRAN PRENSA, SE TOMO EL PODER, Y NO SOLTARA, LA GRAN PRESA, QUE ES EL PAIS. LAS GRANDES CACAOS DEL PAIS, ESTAN CONFABULADOS, Y, VAN A HACER DEL PAIS, LO QUE SE LES ANTOJE, VIENDOLO BIEN, A LOS QUE LES CONVIENE LA PAZ A CUALQUIER PRECIO, SON A LOS RICOS, ENTRGARIAN A COLOMBIA A TODOS ESTOS GRANDES MILTINACIONALES, Y MANEJARIAN TODO A SU CONVENIENCIA, ESTILO VZLA, PERO UN MODELO NEOLIBERAL Y ENTREGUISTA.

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  2. Da miedo todo lo de la prensa,Vendidos que esperanza

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  3. Que gran artículo, dr. Jesús. Hace falta su columna semanal en el diario El Colombiano, o mejor aún, en El Tiempo, a fin de equilibrar un poco esa balanza que se inclina dramáticamente hacia la izquierda feroz. Panorama desolador, pero infortunadamente es la situación que esta padeciendo nuestro atribulado país.
    Saludo cordial y gracias por compartirlo,
    Hdo Molina

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  4. La degeneración de la “Gran Prensa” está tocando fondo. Las redes sociales, los blogs de opinión, los centros de pensamiento y las noticias publicadas de manera independiente y por medios virtuales, ya están bloqueando la manipulación que la “Gran Prensa” intenta sobre la voluntad popular. Es por eso que, ante esa barrera contra la manipulación, la “Gran Prensa”, desesperada, ha acudido a actuaciones descaradas, inmorales e ilícitas. Este es solo el anuncio de su propio y definitivo hundimiento.

    La Internet está siendo la causante del descubrimiento de las reiterativas faltas a la verdad de la “Gran Prensa”. Hoy en día el lector de noticias, el oyente o el televidente, ante cualquier escándalo noticioso fabricado por la “Gran Prensa”, acude inmediatamente a investigar por su propia cuenta, consultando los medios virtuales, de Internet. De inmediato, el fraude queda al descubierto; lo cual se transmite en forma masiva, por las redes sociales, y la “Gran Prensa” se queda con el descrédito.

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  5. Con dolor en el alma veo que La Patria caerá en la destruccion al igual que ha sucedido en Venezuela, de la mano del tenebroso JM Santos. Asi como ha sucedido con Venevision en la Hna Nacion, los medios en Colombia esta al servicio de candidato presidente que es el que tiene el billete del Estado para comprar a Reimundo y todo el Mundo.

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  6. Nuestra prensa, incluyendo revisticas como SEMANA, (siete chismes por semana), esta destinada a perecer colgada de un tosco alambre en los baños y sanitarios de las fondas camineras...repleta de cucarachas. comiendo o libando, los amargos restos de la MERMELADA.
    Santos, el repartidor de Mermelada y conquistador de prensa a precios muy dolorosos y olorosos... ya se perdió su Nobel, pero aspira a un OSAR como buen actor de reparto y para ser compartido con todos esos bufones "cagatintas y carga ladrillos" que se le arrodillan y le lamben, hasta el último rincón de su anatomía, buscando los resticos que quedan de mermelada. JUANFER

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  7. Excelente artículo. Nos muestra el inminente peligro en el que nos encontramos. Nuestra democracia se juega una carta muy importante en las próximas elecciones. Dr Vallejo, su lectura del momento político que vivimos es clara, concisa y veraz, y nos obliga a abrir los ojos y a tomar medidas urgentes contra esa horda delincuencial que se ha venido tomando la política y ahora intenta hacerse a nuestro sistema político.

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  8. Nosotros tenemos la solucion, tal como la plantea Gossain: cancele la suscripcion, cambie el canal, cambie el dial. Un medio no sobrevive sin circulacion (escrito) o rating (radio y tv)

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  9. Pero esas son las mejores comedias de todas

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